Un diamant ou une perle était considéré comme de la plus belle eau lorsque sa clarté et sa couleur, ou son orient étaient parfaitement purs et transparents. Autrement dit, plus le diamant ressemblait à l’eau, plus sa qualité était supérieure et plus parfait était son aspect.
Español

Un diamante de primera magnitud

Por Adriana Adarve – Propietaria y directora de Traducciones Adarve

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Un diamante o una perla se consideraba de primera magnitud (traducción moderna de of the first water) cuando su limpidez y color, o brillo, eran perfectamente puros y transparentes.
Un diamante de primera magnitud

Mientras estaba leyendo una novela histórica nueva el otro día encontré una expresión inglesa que nunca antes había escuchado en mi vida. La heroína de la historia dice, “me temo que nunca fui un diamante de primera magnitud. Espero no desilusionarla”. (N.B.: traducción de la frase original en inglés que se encuentra en el libro, no traducido aún al español, The Secret of Pembrooke Park, por Julie Klassen, pg. 151).

Vaya pues, qué expresión tan interesante, ¿verdad? Es lo que pensé por lo menos, especialmente porque no podía entender exactamente el significado de la expresión o lo que la autora quería expresar realmente con ella.

Me intrigó tanto que decidí buscarla y descubrir su significado. Luego, por supuesto, fui más allá con mi investigación y quise saber si la misma expresión existía en francés o en español. Resulta que una expresión similar existe en francés y una aún más similar, que también usaba agua, existía igualmente en español, aunque ya no se usa en lo absoluto, ni siquiera en sentido figurado.

El modismo inglés parece haber sido utilizado por primera vez alrededor de los años 1600 y se refería al sistema de clasificación que usaban los comerciantes de diamantes árabes. Ellos clasificaban las gemas como de “primer agua, segunda agua y tercera agua” —los diamantes “de primer agua” siendo perfectos o sin defectos [datos archivados en la Enciclopedia de orígenes de palabras y frases]. Un diamante o una perla se consideraba de primera magnitud (traducción moderna de of the first water) cuando su limpidez y color, o brillo, eran perfectamente puros y transparentes. En otras palabras, mientras más se asemejaba el diamante al agua, mayor era su calidad y mucho más perfecto era su aspecto. De allí nació la frase figurativa, “un hombre o un genio de primera magnitud”, es decir, de gran excelencia.

El sistema de clasificación ya no se usa en Europa, aunque el modismo se ha seguido usando en inglés, en sentido figurado, desde principios de los años 1800 como sinónimo de perfección sin igual. Como tal, se usa como nivel de calidad o conformidad a ciertas normas y puede tener connotaciones positivas —“un arista de primera o de la más alta magnitud”, “esa obra fue de primera magnitud”— así como connotaciones negativas o indeseables: “es un pesado de primera magnitud”.

Existe una expresión similar en francés: un diamant de la plus belle eau. Es decir, un diamante de pureza perfecta, de excelente calidad. En el comercio de piedras preciosas francés el eau (agua) de un diamante se refiere a su transparencia. En este caso, el idioma francés no clasifica el agua como si fuera “primer agua”, sino como si fuera “agua excelente”.

¡Mientras más blancos, perfectamente incoloros o transparentes —el más escaso de los colores— sean los diamantes, más hermosos, raros y valiosos son! Y, la traducción en español de nuestros días de “un diamante blanco de primer agua” se convierte en un diamante de primera magnitud —el significado de “primera magnitud” siendo de gran excelencia.
Una gema muy valiosa

En español, los comerciantes de diamantes usaron la expresión para referirse más específicamente al color del diamante, en lugar de la piedra en sí. Esto se podría considerar como una manera indirecta de describir la calidad de la piedra preciosa, aunque no es así en realidad. Es implemente una manera diferente de expresar las cosas en otro idioma. Los comerciantes de piedras preciosas dieron el nombre de blanco de primer agua a los diamantes incoloros, puros y perfectamente transparentes. ¡Mientras más blancos, perfectamente incoloros o transparentes —el más escaso de los colores— sean los diamantes, más hermosos, raros y valiosos son! Y, la traducción en español de nuestros días de “un diamante blanco de primer agua” se convierte en un diamante de primera magnitud —el significado de “primera magnitud” siendo de gran excelencia.

Tan interesante como ha sido investigar el origen de esta expresión, no puedo dejar de preguntarme cómo traducirla de la mejor manera sin que pierda su sentido idiomático y sin que la traducción fuera tampoco demasiado literal.

Las traducciones literales son una trampa en la cual caen demasiadas personas bastante a menudo. He visto, por ejemplo, “a diamond of the first water” traducido al español como “un diamante de primer agua” y en francés como “un diamant de première eau”. Esto no tiene nada de sentido en español y la traducción literal en francés es simplemente obsoleta; no tiene sentido en estos tiempos modernos. Evidentemente, la cantidad de personas que han osado publicar tales traducciones en la red, o que las usan en los documentos de sus clientes, no han investigado suficientemente el origen y el verdadero significado de la expresión.

Y eso es precisamente lo que se necesita para producir traducciones de primera magnitud: se necesita investigación, una investigación profunda de la expresión que se desconoce, seguida de una investigación del origen y el verdadero significado inicial de la expresión. Luego, se necesita imaginación para tratar de combinar las traducciones de los diferentes componentes en el idioma de destino, seguida de más investigación de la historia de dichos componentes en el idioma de destino y cómo podrían correlacionarse en la expresión en el idioma fuente que se está tratando.

Escribir una traducción no es cuestión simplemente de transferir palabras de un idioma al otro; no es cuestión de hacer que las palabras cambien de lugar. Hacer esto solo conduce a traducciones disparatadas, por decir lo menos, e incongruentes que terminan por no significar nada en lo absoluto. La traducción no se trata de trasponer palabras; se trata de interpretar las palabras, los conceptos y los significados fundamentales de un idioma al otro.

Eso es lo que hacemos en Traducciones Adarve. Buscamos palabras, buscamos su significado y buscamos los orígenes de las palabras y las expresiones. Trabajamos duro para buscar la terminología correcta e interpretar el significado de los documentos que nos confían nuestros clientes. Es así como producimos consistentemente traducciones de primera magnitud.

Así que, ¿qué dice? ¿Preferiría tener una traducción literal y sin sentido en sus manos o sería mejor confiar en que Traducciones Adarve le brindará una traducción de primera magnitud?

Hasta pronto,

Adriana Adarve, Asheville, NC

¡Espero que compartan esta aventura idílica con familiares y amigos! —Tuiteen, publíquenla en otra parte, corran la voz 🙂

 

Adriana Adarve is the owner of Adarve Translations and is fluent in three languages (English, Spanish & French), as well as pluri-cultural, multi-cultural, plurilingual and multilingual.
Adriana Adarve

Acerca de la autora: Adriana Adarve es la propietaria de Traducciones Adarve y habla tres idiomas a la perfección (inglés, español y francés), además de tener conocimientos básicos e intermedios de tres idiomas más, alemán, italiano y portugués. Además de ser poliglota, Adriana Adarve también es pluricultural y multicultural.

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